Atravesé momentos que marcaron mi vida. Perdí a mi madre y desde entonces se fortaleció el lazo con mi padre.
En mi adolescencia, nuestra situación económica empeoró. Una tarde de invierno, mi padre hizo prometerle, que si debíamos dejar la aldea, algún día regresaríamos a nuestro hogar. Después de esas palabras, unos hombres llegaron y se lo llevaron. No volví a verlo.
Mi recuerdo fue interrumpido por el hambre que sentía. Me levanté y continué con mi viaje. Fue así como llegué a un camino desértico, donde a lo lejos vi un hombre con una túnica negra que cubría todo su cuerpo. Cuando me acerqué, su rostro era una calavera y me aterroricé.
Él no emitió sonido alguno, solo me ofreció un fruto desconocido al cual no pude resistirme; estaba hambriento.
- ¿Por qué me lo ofrecés?
- Sos el indicado. Él te ayudará a llegar a tu destino, pero a cambio deberás darme tu alma.
Luego de morderlo, este ser espeluznante desapareció y fue entonces cuando me desperté sobresaltado.
Al abrir los ojos, me di cuenta que estaba en mi aldea. No era como la recordaba; quise irme, pero no pude.
Me sentí atrapado, la muerte me rondaba.
Integrantes: León Diéguez Nazareth, Mariani Victoria, Quiroga Paula, Vera Sofía.
