sábado, 16 de abril de 2016

Autorreflexión sobre el Mestizaje - Iván Valerga

El mestizaje es la mezcla entre los españoles e indígenas que comenzó en América con la colonización española.
América nunca se descubrió, siempre existió, ya que estaba habitada cuando llegaron los españoles, por eso todos en mayor o menos medida tenemos algo de los europeos y de los americanos.
Lo que se produjo en el continente americano fue una invasión, la vida de los mestizos no fue para nada fácil, los españoles los trataban como esclavos aún sabiendo que la mayoría  llevaba sangre española debido a las  violaciones que se habían cometido sobre las mujeres indígenas, muchos de estos trabajaban en las minas y no eran reconocidos por sus padres. Los españoles impusieron sus leyes y también trataron de imponer sus creencias religiosas.
Los conquistadores siguieron conquistando ciudades, se creían una raza superior. Pienso que no existen razas superiores o inferiores y que debemos estar orgullosos de nuestros orígenes.
En América de alguna manera todos somos mestizos, ya que millones de personas vinieron a lo largo de la historia de diferentes partes del mundo para establecerse y formar su hogar.
En la actualidad sigue existiendo el racismo, lamentablemente algunas personas no se dan cuenta que el color de la piel no importa, lo que importa es la persona. Hay que aprender que no somos ni mejores ni peores por nuestro color.

Lo hecho a los pueblos indígenas del pasado no podemos remediarlo, pero si queremos que algo cambie debemos empezar por uno mismo, para que en un futuro cercano no exista más el racismo.

viernes, 15 de abril de 2016

Mestizaje - Tomás Villella


24 de agosto del año 2015
Es una lucha constante pero silenciosa, y para muchos difícil de percibir. Estoy cansado de pelear por estos colores pero a la vez, orgulloso de ellos. Aunque no sean enemigos, me superan en enormes cantidades a pesar de que algunos se alían a mi, pero no muestran sus armas. Me es difícil mostrar que nadie tiene que ganar, sino que debemos unirnos y aceptar al otro. Todos mis intentos fueron en vano y aunque no sea digno de un héroe de guerra, me retiro rendido a otras tierras que de algún modo son mías aunque nunca las haya pisado. Se que allí me voy a sentir seguro y despreocupado de un posible ataque de esos que aquí pocos entienden . Voy a extrañar este país, mi casa, mi trabajo, mis lugares de entretenimiento pero que lamentablemente son usados como campos de batalla donde solo soy yo el que resulta herido y me di cuenta que llegó mi hora de alzar la bandera en blanco y darle la espalda.



Mestizaje discursal, por Milena Haddad.





  Buenos Aires, 12/10/2016

  Me encomendé en la acción de escribir esta carta a usted, señora Griselda Garzón, para que esto culmine en un posible pero incierto encuentro. Sería realmente de mi agrado que nos reunamos a hablar del pasado… Ese pasado del que nunca hablé, pero que tanto ha incidido en mi vida sin que yo lo pretenda como si fuese una especie de manual de instrucciones, para dirigirse a personas como yo.
 Fueron ya más de 6 años  los que separaron nuestros caminos, y el día de hoy estoy listo, para decirle todo lo que debí haber dicho en ese momento, la última vez que la ví, enfrentados por ese infortunado pedazo de madera de pirul disfrazado de escritorio. Recuerdo que ese día también noté el perfume de Dior en su pullover de llama. Y al irme sentí  que todo lo que usted me había dicho era verdad, creí que realmente no merecía el empleo, pensé que era aceptable y lógico que un hombre como yo no consiga un trabajo así. Un trabajo en el que todos visten blanco y negro, no importa si sea de día de noche. Una tarea tan elegante, renombrada e importante que lo único enseñe es que uno no vale más que su rostro, su auto y la zona de la capital en la que vive.
 En el momento en el que usted me aclaró que por más que yo haya asesorado  en casos como practicante enviado desde la Universidad de Jujuy, nunca conseguiría ser un abogado respetado, yo verdaderamente le creí. Volví a mi pueblo, y al entrar en mi hogar observé a mi madre y mis hermanos y lamenté que estuviésemos marcados, me avergoncé de que nuestra piel  fuese aceitunada, que tengamos rostro indígena y por un minuto hubiese deseado ser un chico porteño, un chico común, con pelo castaño y la piel clara.
 Por suerte, las cosas no se dieron como usted lo ha dicho. Desde que vivo en Bolivia, he llegado a tener mi propio estudio jurídico, una esposa, un bellísimo auto importado y vivo en uno de los complejos arquitectónicos más lujosos de La Paz.
Espero que durante mi visita podamos juntarnos a hablar, de igual a igual.


                                                                                       Victor Yatel.
                                                                                   M.N. 14922016.

"Comida para gatos pardos" de Vicondoa Bogazzi Gabriel.

Comida para gatos pardos.

Ingredientes:
-Grandes cantidades de harina "Los Aborígenes".
-500 kilos de mezcla para hornear ya preparada "Los Españoles en tres Barcas".
-3 piscas de sal marina "La Traidora."
-20 gramos de especias "Las farsas"
-Millones de litros de Agua "El Océano"
-Azúcar Impalpable "Del Oriente"
Paso 1:    
Colocar en un bowl: 
-El agua luego poner sobre un lado del bowl el harina y del otro la mezcla para hornear, en el espacio medio tirar la pisca de sal (no importa si la harina se junta con la sal o la mezcla, a veces pasa).

Paso 2: 
Encender el horno y agregar las dos piscas que sobran una sobre "Los Aborígenes" y la otra sobre "Los Españoles".

Paso 3: 
Esperar que el horno llegue a su temperatura máxima y mezclar el contenido del bowl hasta que quede una masa consistente, si no quedas grumos mejor pero siempre queda alguno que otro.

Paso 4: 
Pasar a una fuente la preparación y colocarla en el horno durante unos miles de años. 

Paso 5: 
Cuando este cocida retirar del horno y espolvorear con el azúcar. 

Es lo que sou. -Paula Quiroga

Soy la unión de cacao con leche, del mate y la paella, algo así como el clavo y canela, aunque no se vea a simple vista por mi sangre danza el carioca y un alegre carnavalito.
No fue elección mía pero mi pasado esta marcado por la esclavitud y la dictadura militar. Soy mestiça (mestiza), soy mulata 

jueves, 14 de abril de 2016

Mestizaje - Lucas Cambón

                                                       MI VERDADERO YO
Nacido de una violación, hijo de la tortura a una humana, invadida hasta lo mas profundo por un orco, un ser maligno, tan vil como un demonio y tan feroz como una bestia salvaje.

Todo comenzó una noche fría y oscura donde dominaba la tranquilidad en un asentamiento humano, o eso parecía, hasta que fueron sorprendidos por un ataque de aquellos seres abominables de color verde, musculosos, de dos metros de altura llamados orcos, sin previo aviso y liderados por Gelfrash Greataxe que hacia denotar su temible apariencia mancharon la fría y seca tierra con la cálida y roja sangre de los hombres del pueblo, una vez muertos tomaron a las mujeres como esclavas para su satisfacción.

Habiendo regresado macharon totalmente el orgullo y la pureza de las mujeres desnudandolas a la fuerza y tomandolas como si fueran suyas, exceptuando a la sacerdotisa que fue reservada para Gelfrash ya que era la mas bella, la cual fue violada brutalmente por este, engendrandome a mi, Davor, un semi-orco fruto de aquel abuso.

Teniendo las cualidades físicas de mi padre, me crié como guerrero siendo discriminado por los orcos puros y al cumplir la mayoría de edad fui expulsado de la tribu no sin antes acabar con la vida del mejor guerrero de mi padre. Al salir descubrí que no solo era discriminado por orcos, sino que el resto de las razas (humanos, mediano, enanos, elfos, etc.), me marginan por miedo y horror que les causa mi apariencia, me evaden pensando que yo les haría algo malo, he vivido hasta ahora luchando y trabajando para aquellos mas débiles aunque sin ganarme la aceptación de nadie, solo un paladín llamado Ziro confió en mi dándome el apoyo que necesite. Conseguí luchar contra la discriminación en conjunto con Ziro, en una incursión halle a mi padre atacando otro pueblo, evite ese ataque capturandolo, logrando su recapacitación y uniendo la tribu orca a mi causa para frenar el odio y la esclavitud hacia aquellos  que no lo merecen, por fin en mi vida me sentí satisfecho de mis acciones y orgulloso de quien soy.

martes, 15 de diciembre de 2015



Gracias por el entusiasmo, el trabajo y lo que queda pendiente.
Descansen, disfruten y viajen o no, ojalá tengan a mano un libro para leer y papel para escribir por si el deseo aparece.
Abrazo fuerte.
Nos vemos en 2016.
Graciela